De genéricos y marcas, de enciclopedias y libros

Últimamente asisto atónito a una nueva campaña de desprestigio del medicamento genérico, partiendo de la base de que las marcas (o sea, aquellos medicamentos que han perdido la patente) han bajado el precio hasta igualarlo con el del genérico.

Me gustaría resaltar 5 claves al respecto que creo podrán aclarar un poco el tema a los lectores:

1) En España, al igual que otros países maduros desde la perspectiva sanitaria, se han efectuado importantes campañas para “informar y formar” al ciudadano sobre lo que es un medicamento genérico y también sobre su denominación universal: Nombre del principio activo + nombre de la compañía. Se ha invertido en la información y formación de ciudadanos y pacientes.

2) El genérico ha posibilitado la bajada del precio y por lo tanto ha contribuido a la sostenibilidad del Sistema Sanitario, lo habría bajado la marca voluntariamente aunque hubiera vencido la patente y no existiera genérico en el mercado?

3) El laboratorio exclusivamente innovador tiene como objetivo innovar, lanzar nuevas moléculas, la aparición de genéricos “cataliza” este aspecto y mantiene viva la necesidad de I+D e innovación -un reto, no sólo para la compañía, también para la sociedad-

4) La compañía de genéricos, va lanzando nuevas moléculas a medida que estas van perdiendo la patente, con un símil…se encarga de proveer de “toda la colección” lo cual se traduce en un importante ahorro global para el Sistema Sanitario.
Pero es imposible lanzar la colección si desde diferentes editoriales se van vendiendo “libro a libro” desordenadamente (…) funciona! Vamos a recuperar algunos clásicos, por cierto llama a Manuel y dile que lo de la selección de nuevos escritores con talento.,.no hay prisa (…) Llegaría un momento que no sería sostenible la elaboración y comercialización de la enciclopedia

5) España ha crecido mucho en el mercado de genérico?

Recordar:

- Aquí están incluidos también los “genéricos de fantasía” (marcas que incluyen las siglas EFG) que bajo mi opinión, confunden a los pacientes y van totalmente en contra del concepto real de lo que es un genérico y su verdadera denominación por DCI: Denominación Común Internacional, en contra de lo que se ha informado y formado al paciente desde la propia Administración Pública

- En el mercado genérico, aún estamos muy alejados de la realidad de otros países de la Unión Europea y de EE.UU. Hemos crecido sí, pero partíamos de unas cifras muy alejadas de las medias de otros entornos

- Los lanzamientos de las nuevas moléculas son realmente bajos, lo cual pone en serios problemas la viabilidad del propio genérico.

En definitiva…

“Creo que es importante que focalicemos las energías en lo mejor para los ciudadanos y para el Sistema Sanitario.
Cada actor ha de asumir sus responsabilidades y querer romper equilibrios para alargar procesos no naturales puede ser contraproducente para todos pero sobretodo para los pacientes, los cuales merecen todo el respeto y consideración”

Farmacia, Industria Farmacéutica, Pacientes

Farmacia y e-commerce: un canal más pero ni la base ni la salvación

Ante el RD que regula la venta de medicamentos publicitarios por internet, nos encontramos ante una situación completamente nueva para la farmacia.

Son muchos los estudios, artículos y proyectos que hablan sobre la venta online de medicamentos pero creo que es importante aclarar una serie de puntos:

- la venta por internet no es la panacea que hará que la economía de la farmacia se   restablezca.
- la venta por internet no puede sustituir el consejo personalizado del medicamento.
- El usuario que busca medicamentos por internet, persigue varias finalidades:

- Adquirir medicamentos o productos de parafarmacia mucho más baratos (cosa  difícil  en un entorno tan atomizado y con posibilidades limitadas de ofertar un precio  suficientemente bajo para ser atractivo y que además ha de llevar implícitos los gastos de transporte).
- Adquirir medicamentos que necesitan control y cuya compra por internet salve ciertas barreras de control.
- Adquirir especialidades que por norma general, cuesta de encontrar habitualmente en Oficinas de farmacia.
- Disponer de una oferta amplia.

Con una oferta tan atomizada como hay en España y ante una regulación y una estructura de cadena del medicamento que “impide las falsificaciones” es realmente difícil que alguien del país necesite o requiera medicamentos sin receta a través de internet -a no ser que se ofertarán más productos y los medicamentos publicitarios y/o los productos de parafarmacia fueran un elemento más de la “cesta de la compra”.

Las únicas farmacias que conozco que están funcionando en este sentido, están vendiendo -porque es difícil aplicar la palabra “dispensación” en este ámbito- en otros países cuyos medicamentos y productos son más caros o tienen menos accesibilidad.

Ante esta situación, es importante:

- Un código ético de buenas prácticas (como propone SEFAC)
- Un sello acreditador por parte de los estamentos colegiales y la propia administración.
- Una vigilancia estrecha de las malas prácticas y de las farmacias virtuales – que no son farmacias-
- Una gran dosis de pedagogía a los ciudadanos y pacientes.

El e-commerce está ahí, es un canal más pero en ningún momento ha de ser la base de mi farmacia ni será la panacea que salve la economía del sector.

La red se puede usar para potenciar mi oferta pero no sustituirá en ningún momento la transformación ni la oferta que realmente el sector ha de construir.

Haga lo que se haga, con una farmacia a 250m de mi casa, apuesto por la accesibilidad, el consejo y la seguridad.

Farmacia, Pacientes

Cartera de Servicios y Riesgo Compartido

La evolución de la farmacia hacia un modelo mixto asistencial en que se conjugue la adquisición/custodia/dispensación de medicamentos con el desarrollo de programas de salud complementarios (prevención/cribaje/seguimiento), requiere de una oferta amplia que sea bien recibida por las administraciones sanitarias y que a su vez plantee para los propios servicios una fórmula económica que sea atractiva para ambas partes.

En un momento de complejidad económica donde el pago de cualquier actividad ha de llevar implícito un valor añadido equivalente, desarrollar fórmulas de “Riesgo compartido” puede ser un camino viable, equitativo y muy rentable para el propio sistema.

Cuando nos referimos a “riesgo compartido” -risk sharing- hablamos de pagar según los resultados de la intervención, como mejor sean los resultados más se paga, dentro de un intervalo viable y equilibrado.

EJEMPLO: Programa SPD

Modelo de pago: sobre un coste global de 17€/paciente/mes.

Paciente aporta el 10% (1,7€)
Administración paga según 3 indicadores:
- El paciente se toma la medicación del blister elaborado por el farmacéutico: 30% (5,1€)
- Seguimiento estable de 1 patología crónica, ejemplo HTA: estable: 30% (5,1€)
- El paciente no recae (no hay ingreso hospitalario o visita no regular al Centro de Salud): 30% (5,1€)

Todo ello reflejado en la “ficha de seguimiento individualizado”.

Según el resultado el farmacéutico cobrará el 40, 70 o 100% de la intervención y ello en función de resultados medibles.

Este es un ejemplo de intervención y pago según resultados, pero cada tipo de programa puede ir acompañado de indicadores medibles que valores, retribuyan y conviertan los programas en verdaderos proyectos coste-efectivos con demostración clara de su aportación positiva a la salud de los ciudadanos y al ahorro generado al sistema sanitario.

Farmacia, Pacientes

Cuando por estética le llamo margen profesional pero por interés lo trato como comercial

Hace tiempo que la Oficina de Farmacia, farmacia comunitaria o simplemente Farmacia -cada uno de acuña el término con el que se encuentra más cómodo- está reformulando su aportación a la sociedad, un hecho que va en paralelo con el verdadero valor que las administraciones sanitarias le puede percibir.

Y hablo de valor porque por mucho que se haga referencia a la accesibilidad, el conocimiento, la capilaridad y todos los atributos que intrínsecamente son la carta de presentación de nuestra red de Farmacias y nuestro ejército de farmacéuticos a pie de calle, los que verdaderamente han de percibir este beneficio están claramente influenciados por el tema coste y por los números en clave comercial y no profesional.

El concepto de “margen” es diáfano, cuando es comercial tiene una lectura, cuando es “profesional” ésta es mucho más amplia y se sustenta en múltiples factores que van más allá de la pura transacción.

Y digo esto porque hay un movimiento que claramente apuntan hacia esta dirección:

La salida de los medicamentos DH (Diagnóstico Hospitalario) de la Farmacia

Y ese ejemplo es claro y representativo, “se pasan o quieren pasar muchos de los medicamentos DH al hospital para ahorrarse el margen de la Farmacia” o lo que es lo mismo ” no creemos que el trabajo que se realiza por parte del farmacéutico comunitario sea equivalente al pago que realizamos por su posible aportación”. Volvemos a mezclar el concepto de margen comercial  con margen profesional…y se excluyen toda una serie de factores que van directamente relacionados con el propio margen profesional: acceso, adquisición, custodia, soporte de stock, aportación asistencial, detección de PRMs, visualización y control del tratamiento global, y un largo etc de atributos que entre todos conforman el “margen profesional”. Y sin dejarnos los beneficios para el paciente -los cuales también conforman parte de este margen profesional-, normalización del entorno de acceso, dispensación menos espaciada, acceso más rápido a la medicación, aportación asistencial,…

En resumen, estamos en un momento claro de mezcla de conceptos, definiciones y realidades, y cuando el principal pagador empieza a interiorizar – por necesidad e interés propio- que  margen profesional se ha de leer como si fuera un margen comercial de pura transacción, entonces tenemos un verdadero problema de identidad de concepto y sobre todo, de expectativa.

 

 

 

Farmacia

Que es el universo 2.0? Ni idea, sí se LO QUE NO ES

Puedo decir que hace tiempo que me muevo en las RRSS pero para nada me considero un experto. Con esta aclaración inicial me veo incapaz de deciros lo que es para mí el universo 2.0…pero lo que sí tengo muy claro es LO QUE NO ES.

La  utilización de la red tiene mil matices, mil interpretaciones, mil formas de visualizar como es la comunicación global y como cada uno de nosotros nos movemos en ella.

Como dije en mi intervención en la mesa sobre “La Farmacia en el universo 2.0″, no se lo que son las RRSS pero sí tengo claro LO QUE NO SON.

NO SON un canal unidireccional de comunicación.

NO SON un entorno sin interacción y dialogo.

NO SON un marco donde los egos personales tengan cabida.

NO SON un entorno donde haya jerarquías.

NO SON un marco con propiedad y parcelas de exclusividad.

NO SON un escaparate para las marcas sin humanizar el concepto.

NO SON avatares sin personas detrás, con sentimientos, emociones y expectativas.

NO SON un marco con cabida al “temor al error”.

NO SON un entono con “temor a equivocarse” en la transmisión de mensajes e ideas.

SÍ SON un universo donde todo es de todos.

Estos son los 10 puntos que cada día me recuerdo antes de sentarme y empezar a escribir mi próximo tweet.

COMPARTIR, INTERACCIONAR, EQUIVOCARSE…LEVANTARSE Y VOLVER A COMPARTIR (Esto, me atrevo a decir lo que sí son PARA MÍ las RRSS)

NOS VEMOS EN LA RED :)

 

 

 

La salud 2.0

Que le pido a la Farmacia, pacientes y administración para 2014

2013 ha sido un año complejo para la Farmacia, los impagos, la salida de medicamentos hacia el canal hospitalario, el impacto de las nuevas medidas,…como cada ejercicio, el medicamento sigue siendo un objetivo prioritario a la hora de rebajar el gasto.

Pero hagamos un paréntesis y formulemos la carta de peticiones a las que aspiramos para 2014:

FARMACÉUTICOS

- Que sigan desarrollando la transformación del sector, enfocando el presente y futuro hacia una farmacia asistencial y de servicios.

- Que tengan la valentía de reclamar lo que es suyo, unos frecuencia de pagos acorde con la prestación de alta calidad que ofrecen y la protesta ante situaciones de desigualdad entre Comunidades Autónomas.

- A dirigentes de la corporación, que en su forma de actuar y defender la profesión no se mezclen intereses y creencias políticas que vayan en contra de la globalidad.

- Que pierdan el temor a cambios en la profesión, a las amenazas sobre liberalizaciones y demás, tenemos un sistema que funciona y difícilmente se puede cambiar algo que beneficia a ciudadanos, pacientes y administraciones.

- Que sigan prestando una atención de calidad y sigan estando al lado del paciente, él es el único que puede avalar y respaldar el enorme esfuerzo que se hace.

PACIENTES

- Que exijan al máximo de su farmacéutico, información, formación y soporte. Los conocimientos del profesional han de aprovecharse y las valoraciones positivas en las encuestas por parte de los ciudadanos respecto a su farmacia han de basarse en la demanda de un elevado nivel de conocimiento y no en base a servicio y accesibilidad.

- Han de valorar el enorme esfuerzo que ha hecho y está haciendo el farmacéutico para financiar sus medicamentos ante los impagos de algunas CC.AA. Pagar al día es una obligación, no un mérito.

- Han de aprovecharse de la Cartera de Servicios que está ofertando la Farmacia, la cual mejorará su calidad de vida. Invertir en salud es la mejor inversión posible.

ADMINISTRACIONES

- Que empiecen a valorar el enorme potencial del farmacéutico comunitario en el soporte a la prevención, seguimiento y ayuda al enfermo crónico.

- Que aseguren unos pagos regulares y se hagan responsables de “la medicación de los ciudadanos”. Ellos son administradores de recursos y no los propietarios de los mismos.

- Que definan una política farmacéutica estable, previsible y razonable, destinando a la sanidad aquellos recursos que realmente le corresponden. El ahorro no ha de ir en detrimento de menor inversión en salud.

- Como dice la OMS, la salud ha de ser una prioridad de cualquier gobierno democrático que esté  favor del “estado del bienestar”.

 

 

 

Farmacia, Reflexiones sobre la Farmacia y los Sistemas Sanitarios

Resistencia a antibióticos: que hay hoy en el menú?

Según un estudio reciente del  Center for a Livable Future, el 80% de antibióticos que se produce a nivel mundial se destina al engorde de animales, o sea, indirectamente acaba en nuestro estómago de forma enmascarada.

Cifra interesante a tener en cuenta: en 2009 de distribuyeron 13.100 millones de kilos de antibióticos entre animales, en comparación con los 3.3 millones de kilos que se destinaron a medicamentos para uso humano.

Está claro que desde los estamentos sanitarios hemos de velar por un uso racional de los antibióticos – lo cual pasa por una buena prescripción, una dispensación correcta y una adherencia adecuada por parte del paciente, recordemos que la administración subóptima también es una causa de resistencias futuras- pero es clave que también regulemos y vigilemos el uso no adecuado que se está haciendo de los antibióticos en la cadena alimentaria.

Difícilmente podremos abordar el grave problema de “resistencias bacterianas a los antibióticos” si cada día consumimos indirectamente alguna traza enmascarada en los propios alimentos.

a veces focalizamos el problema en solo una parte y desviamos la mirada de aquellos focos que realmente son importantes en el abordaje integral del problema.

Que hay hoy en el menú? quizás algún antibiótico, sin necesidad de tomarlo y además  sin la receta correspondiente.

Pacientes

El revuelo de las “monodosis”: ahí no está la solución

En las últimas semanas hemos podido leer en varios medios de comunicación varios artículos en favor de la monodosis de ciertos medicamentos para mejorar la eficiencia, el ahorro y la adherencia a los tratamientos.

Ante todo este revuelo es importante remarcar:

- Hemos de diferenciar los tratamientos crónicos -donde  el paciente ha de tomar de forma regular su medicación sin interrumpirla a no ser que su prescriptor decida cambiar o variar el tratamiento- de los agudos -en los que cada vez disponemos de envases más adecuados para ajustar los tratamientos o complementarlos en caso de una extensión adicional-.

- La manipulación de las unidades en monodosis (que han de ir debidamente identificadas) ha de ser gestionada por el farmacéutico e identificadas por el propio paciente, a través de blisters de difícil manipulación e identificación.

- Los costes reales de la adecuación, envasado, identificación y adición del prospecto correspondiente, son “muy superiores” a los formatos actuales, suponiendo un mayor gasto para el Sistema Sanitario -una unidad en monodosis es más cara que la unidad en envase global-.

- El gran problema radica en el cumplimiento, en la buena toma de los fármacos en posología y en tiempo de duración, y la adherencia a los tratamientos requiere un abordaje multifactorial que no se soluciona con la dispensación de monodosis de difícil manipulación, identificación, control y de precio superior.

- En un entorno hospitalario, donde la administración de la medicación está supervisada por el personal de enfermería y administrada por el mismo, la monodosis tiene su sentido, pero extrapolar este concepto al ámbito ambulatorio carece de sentido y no tiene en cuenta la ideosincracia y los elementos que caracterizan la auto-gestión de la toma de la medicación por parte del propio paciente.

- Los profesionales sanitarios están trabajando en la mejora de la adherencia a través de diferentes programas, el SPD desarrollado por los farmacéuticos es un ejemplo, y nada tiene que ver con la monodosis y sí con el abordaje multifactorial de la no adherencia a los tratamientos.

Está claro que la Industria Farmacéutica ha de avanzar aún más en la adecuación de los envases de algunas presentaciones, pero estoy convencido que la “monodosis” no es la solución.

 

 

Farmacia, Industria Farmacéutica, Reflexiones sobre la Farmacia y los Sistemas Sanitarios

Píldora anticonceptiva: 65% de usuarias la olvida tomarla una vez al mes

Llevamos mucho tiempo hablando de la falta de adherencia a los tratamientos en nuestro país.

Uno de los campos donde hemos de hacer especial énfasis es en el del tratamiento anticonceptivo. El 65% de usuarias ha “olvidado” al menos una vez al mes la toma de la dosis diaria, ocasionando que el 14% de ellas tuvo que recurrir a la contracepción de emergencia (la conocida “píldora del día después”) ante el temor fundado de un posible embarazo no deseado.

Es importante recordar que la píldora anticonceptiva no solo está indicada como método anticonceptivo -que se tendría de acompañar por el preservativo en aquellas ocasiones en que se desconoce el estado serológico de la persona con la que se mantienen relaciones sexuales, evitando así Infecciones de Transmisión Sexual-, sino que también se prescribe en aspectos relacionados con diferentes estados fisiológico: regulación el ciclo, dismenorrea, síndrome premenstrual…o la prevención de diferentes estados patológicos: algunos tipos de cánceres ginecológicos, donde se ha demostrado que la píldora anticonceptiva tiene un efecto protector importante, de hasta 20 años después de haber suspendido el tratamiento, en tumores de ovario, endometrio o colorrectal.

También es clave remarcar que actualmente se ha avanzado mucho en el aspecto farmacológico de este tipo de  medicamentos. La aparición de nuevos principios activos similares a los que produce la mujer de forma natural, han reducido los efectos secundarios de la anticoncepción hormonal – confiriéndole una alta seguridad-  y ha aumentado sus beneficios más allá de la función de anticoncepción.

En definitiva, hay un temor infundado a este tipo de medicamentos y es clave asegurar su buen uso y un cumplimiento estricto de su toma.

La APP Ipíldora puede ser de gran ayuda en el aspecto recordatorio, pero será clave la concienciación de la usuaria para asegurar una toma regular y efectiva del fármaco.

Medicamentos y seguridad

Pacto por la Sanidad: Incluyendo la Farmacia

El pasado mes de Julio se firmó el Pacto por la Sanidad entre el Gobierno y representantes médicos y de enfermería donde se expusieran las bases para garantizar la sostenibilidad del sistema público de salud.

En el citado pacto nunca estuvieron los farmacéuticos, parecía ser que el “carácter privado de interés público” que define a la Farmacia no era motivo suficiente para su inclusión en una iniciativa de tal naturaleza.

Pero las cosas han cambiado, la percepción de la profesión farmacéutica como una de las piedras angulares de nuestro Sistema Sanitario ha cobrado fuerza y el MSSSI y el propio Gobierno han decidido incluirlos en un acuerdo marco que visualice todas las sensibilidades existentes dentro de nuestra estructura asistencial.

Los farmacéuticos recogen el guante, lo hacen con la esperanza de que el Pacto siente las bases para la elaboración de un marco estable de colaboración, un marco que ofrezca certidumbre y tranquilidad para que la propia profesión siga avanzando en su transformación interna.

En los últimos 2 años se han elaborado multitud de estudios y análisis para conocer “hacia donde quiere ir la profesión farmacéutica” y ésta, se ha decantado de forma muy mayoritaria por la vía asistencial, con la clara intención de poner todo su conocimiento y capacitación al servicio de los pacientes y del propio Sistema Sanitario.

Ahora, la profesión tiene un reto importante encima la mesa, establecer unas bases sólidas que transformen el reconocimiento que se visualiza día a día en las farmacias de nuestro país, en un reconocimiento en los despachos donde se diseñan las grandes líneas de actuación.

El reto no será fácil, paralelamente a las grandes intenciones, se han de diseñar objetivos específicos, metodología de actuación e indicadores que nos demuestren día a día que el “Pacto con la Farmacia por la Sanidad” no ha quedado en una batería de buenas intenciones.

 

Farmacia, Reflexiones sobre la Farmacia y los Sistemas Sanitarios